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17 de mayo de 2026

Prevención de caídas en el adulto mayor: evaluación, rol kinesiológico y acompañamiento de las familias

Cómo evaluar el riesgo de caídas en adultos mayores y por qué la kinesiología y el acompañamiento familiar son claves para preservar la autonomía.

Prevención de caídas en el adulto mayor: evaluación, rol kinesiológico y acompañamiento de las familias
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Las caídas en personas mayores no son un hecho aislado: son una señal de alerta sobre el estado funcional, el equilibrio y la reserva física. En Lumina Mentis, en San Salvador de Jujuy, abordamos la prevención de caídas como un eje transversal de la rehabilitación del adulto mayor, combinando evaluación objetiva, entrenamiento kinésico y acompañamiento familiar. El siguiente artículo, elaborado por nuestra kinesióloga, comenta y desarrolla la evidencia más reciente sobre el tema.

Por de la Prida Guillermina — Kinesióloga y Fisioterapeuta (Universidad Nacional de Córdoba, Argentina). Especialista en Rehabilitación Vestibular. San Salvador de Jujuy, Jujuy, Argentina. Comentario estructurado del artículo "Modelo de regresión logística multivariante para la predicción del riesgo de caídas basado en el rendimiento físico en personas mayores que viven en la comunidad", publicado en la Revista Retos (2026).

Resumen

Recientemente, la revista Retos publicó un estudio fundamental de Sangkarit et al. (2026) que nos invita a replantear cómo evaluamos el riesgo de caídas en nuestros adultos mayores.

A partir del análisis del presente artículo, se refuerza la idea de que la prevención de caídas no debe abordarse como una intervención aislada, sino como un eje transversal en la rehabilitación del adulto mayor. La evidencia presentada subraya que la evaluación del sistema vestibular y la propiocepción son pilares fundamentales que, a menudo, quedan relegados frente a la fuerza muscular.

Desde nuestra práctica clínica en Lumina Mentis, observamos que la integración de programas de entrenamiento funcional adaptado realizado de manera interdisciplinaria y la educación a las personas y sus familias son las herramientas más eficaces para reducir no solo la incidencia de caídas, sino el miedo a caer, que es, en sí mismo, un factor de discapacidad funcional.

El estudio desarrolla un modelo de regresión logística multivariante diseñado para predecir el riesgo de caídas en adultos mayores que viven en la comunidad. A diferencia de las evaluaciones tradicionales que se basan en un solo indicador, esta investigación integra tres dimensiones fundamentales del rendimiento físico: la fuerza muscular evaluada por la escala de Daniels, la movilidad funcional mediante el test Timed Up and Go (TUGT) y la potencia muscular a través del Power Index del test Sit-to-Stand (PSTS). El modelo resultante demostró una alta eficacia, explicando el 70.6% de la variabilidad del riesgo de caídas y ofreciendo una herramienta práctica y precisa para la detección temprana y la intervención personalizada.

Desarrollo: prevención de caídas

Para llevar a cabo una prevención efectiva, se propone una estrategia basada en la identificación de factores de riesgo modificables. El desarrollo incluye:

  • Detección sistemática: utilizar el modelo multivariante para clasificar a los adultos mayores en grupos de bajo o alto riesgo.
  • Intervenciones personalizadas: diseñar programas de ejercicios específicos que aborden las deficiencias detectadas, ya sea en fuerza, potencia o equilibrio dinámico.
  • Abordaje de factores intrínsecos: controlar condiciones como trastornos de la marcha, debilidad física y comorbilidades (como la sarcopenia) que elevan el riesgo.

Evaluación: test de independencia y rendimiento

La evaluación no debe ser aislada, sino una combinación de pruebas que determinen la capacidad funcional de la persona. Para ello se realizan tres test significativos que determinan el nivel de riesgo a caídas y la autonomía de cada persona:

  • Timed Up and Go Test (TUGT): evalúa el equilibrio dinámico y la movilidad funcional. Un tiempo prolongado es un predictor significativo de riesgo.
  • Five Times Sit-to-Stand (FTSST) y PSTS: miden la fuerza y potencia de las extremidades inferiores, esenciales para acciones de la vida diaria y para recuperar el equilibrio ante una perturbación.
  • Evaluación de fuerza (escala de Daniels): escala utilizada para medir la fuerza de los músculos del cuerpo humano. Determina si la fuerza muscular del paciente es suficiente para movilizar un segmento corporal y poder realizar una actividad.

Objetivos terapéuticos

Los objetivos se centran en disminuir el descenso funcional natural asociado a la edad. Los llevamos a cabo a través de:

  • Aumentar la masa y fuerza muscular de las extremidades inferiores, especialmente en extensores y flexores de rodilla.
  • Mejorar la potencia mecánica para permitir respuestas motoras rápidas ante tropiezos.
  • Optimizar el equilibrio y la movilidad funcional para garantizar desplazamientos seguros dentro y fuera del hogar.
  • Reducir el miedo a caer, que a menudo conduce al aislamiento social y a un mayor declive funcional.
  • Mejorar o mantener el rango de movimientos articulares para llevar a cabo las actividades de la vida diaria con facilidad, desde alcanzar objetos o levantarlos y asearse hasta lograr la independencia completa para realizar estas tareas sin ayuda de un tercero.

Rol y función de la kinesiología

El rol del kinesiólogo con el adulto mayor es mantener su funcionalidad y autonomía para mejorar la calidad de vida a través de ejercicios de equilibrio, flexibilidad y fortalecimiento muscular. Además de prevenir y rehabilitar, el ejercicio genera una mejora en el estado de ánimo, en especial en pacientes alojados en centros de residencia prolongada.

La kinesiología desempeña un rol crítico y proactivo en la prevención de caídas, actuando bajo los siguientes pilares:

  • Transformación de la clínica en datos objetivos. Nuestra función es convertir la observación clínica en métricas precisas. Esto nos permite acompañar a la persona en la consecución de sus objetivos mediante un proceso de aprendizaje motor y cambios de hábito fundamentados. En kinesiología, no solo cuantificamos cuánto se mueve el paciente, sino cómo lo hace, identificando déficits mecánicos de fuerza, potencia, o alteraciones en el control neuromuscular y cognitivo-motor. Esta evaluación profunda es la que nos permite trazar una hoja de ruta clara y personalizada.
  • Prescripción de la reserva funcional. Prescribimos dosis exactas de entrenamiento de fuerza y, fundamentalmente, de potencia. El objetivo es optimizar la capacidad de respuesta ante desequilibrios imprevistos, garantizando que el paciente cuente con la "reserva funcional" necesaria para recuperar su centro de gravedad de manera reactiva y eficiente.
  • Facilitador de confianza y seguridad. Actuamos como un puente hacia la seguridad, reentrenando la marcha y el equilibrio en entornos controlados que simulan los desafíos de la vida real. A través de nuestra intervención, el adulto mayor recupera la confianza en sus propias capacidades físicas, rompiendo el círculo vicioso del miedo a caer, la inactividad y la fragilidad.

Red de contención

Aunque el artículo se centra en medidas físicas, la prevención integral requiere del entorno del paciente. Por eso las familias tienen un rol imprescindible: su participación es necesaria para supervisar y motivar al adulto mayor, garantizando adherencia al tratamiento. Asimismo, colaboran en la eliminación de peligros ambientales en el hogar (alfombras sueltas, iluminación deficiente, calzado inadecuado).

Sin embargo, el rol más importante es el apoyo emocional. Este es fundamental para reducir la ansiedad y el miedo a caer, fomentando la participación en actividades sociales seguras y devolviendo al adulto mayor su sentido de pertenencia y capacidad.

Conclusión

La prevención de caídas debe evolucionar de una observación subjetiva a una evaluación cuantitativa y multifactorial. La integración de la fuerza, la movilidad y la potencia permite a los profesionales de la salud identificar con precisión a las personas en riesgo antes de que ocurra el primer evento lesivo. Una intervención kinésica oportuna, respaldada por la familia y basada en evidencia científica, es la clave para preservar la independencia, la calidad de vida y la salud del adulto mayor.

Siguiente paso recomendado

Si querés evaluar el riesgo de caídas de un familiar adulto mayor o sumar un plan de entrenamiento kinésico individualizado, escribinos desde Contacto o revisá nuestra sección de Preguntas frecuentes.

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Bibliografía